He tardado unos días en volver. Pero como imagináis, el proceso no es el más rápido del mundo, y aunque estoy a punto de terminar las pruebas previas, me falta un mes para la última, así que os voy a contar poco a poco, a medida que vayan pasando cosas.
Como decía en el título, después de mi visita al médico de cabecera y la analítica me fui a ver a mi endocrino a Son Espases.
Mi endocrino y mi médico de cabecera no se parecen en nada. Os dije que mi médico de familia es un sol... Mi endocrino no lo es tanto. Aun así es una persona atenta y educada, aunque el tacto no es su fuerte.
Como se puede suponer, lo primero que haces en la consulta es pesarte. Hay una báscula que recuerda a las de camiones, adaptada a persona de movilidad reducida y esas cosas. 140 kilos. A lo que el responde, no puede ser. Y yo pienso para mí, me cae bien este hombre.
Lo cierto es que no aparento lo que peso. Se me ve obesa, pero nadie pensaría que llega a tanto.
Le digo al médico que sí, que me había pesado por la mañana y rondaba la cifra, así que era correcto. Valoramos las posibilidades y me pide el estudio para cirugía bariátrica.
Las pruebas son:
* Gasometría
* Nutricionista
* UTCA (psiquiatría)
* 2 radiografías de torax
* Ecografía abdominal
* Tránsito gastroduodenal
Luego llegaron las malas noticias. Me dijo que mi analítica estaba bien, pero que tenía la hemoglobina glicosilada un poco alterada y que podía ser indicativo de un principio de diabetes. Me cagué. Perdonad la expresión, pero es que fue así. Recordad que os había dicho que mis analíticas estaban bien, que esa había sido siempre mi tranquilidad... Pues acababa de salir por la puerta. Se me ocurrió preguntarle que si era controlable con dieta y me dijo que en casos como el mío no confiaba en las dietas (empezaba a caerme un poco peor) y que me iba a pautar un par de pastillas al día para controlarlo.
Tengo que reconocer que en el fondo tiene razón, que sigue costándome muchísimo renunciar al azúcar, así que en realidad se lo agradezco. Pero ahora la metformina forma parte de mis rutinas matinales y nocturnas.
Para terminar me dijo que pidiera hora para unos 10 meses después que es lo que me iba a llevar hacerme todas las pruebas. Pensé que estaba exagerando un poco, pero dado que la lista de espera para la cirugía está en 5 años, creí que ese era el primero. Salí para pedir cita para las pruebas y solo pudieron darme la nueva cita del endocrino a los 10 meses, y para la nutricionista 4 meses después (Dios, no estaba exagerando...)